Ya ni cagar tranquila puedo
- 5 feb 2017
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En el baño tengo un par de libritos de crucigramas. Hace semanas que no los uso. En otras palabras: cagar tranquila, para mi, son sólo recuerdos. Y ni siquiera así. Ahora porque mis perros han aprendido a abrir puertas, y si no me ven durante un par de minutos creen que es porque jugamos al escondite. Siempre me encuentran. Cagando.
Pero no he tenido perros toda la vida, así que ¿por qué no podía cagar tranquila antes tampoco? Bueno, la respuesta es sencilla (y cada vez más conocida): cagamos en una postura incorrecta.

Pero... ¿esto es en serio? Sí, lo es. Lo ideal es cagar a cuclillas, aunque podemos simular esa posición tal y como vemos en la imagen. Y esto está demostrado, no es una opinión. Entonces, ¿por qué nos sentamos?
Buena pregunta. Vayamos por partes.
Y el inodoro nació...
No voy a entretenerme a contar toda la historia del inodoro, pero hagamos un breve y rápido resumen.
Los inodoros, aunque de forma distinta a como los entendemos hoy en día, hace miles de años que existen. De hecho, aún existen distintos tipos de inodoro: el que nosotros consideramos normal y el turco, que es poco más que un agujero en el suelo donde cagar en cuclillas. (Notas personales: me quedo con el segundo.) Pero ningún inodoro se vendería si los turcos estuviesen de moda, así que, sí, nos han timado con esta idea de que cagar sentados es más civilizado, o incluso higiénico. Vamos, es que por no ser, no es ni más cómodo (o que le pregunten a tu recto).
Y aunque alegrándonos mucho por aquellas personas que disfrutan del turco, vamos a centrarnos en nuestros inodoros y sus problemas.
Entonces, ¿no me puedo sentar?
Poder, puedes, desde luego. Pero no deberías. Nuestro aparato de oclusión intestinal no está diseñado para evacuar mientras estemos sentados. Esto es así por el músculo puborrectal, que sujeta al intestino como un lazo cuando estamos sentados o de pie, y lo estira en una dirección formando un recodo, lo cual implica que las heces llegan a una curva.
Este músculo no presiona al intestino cuando estamos en cuclillas. Por tanto, el intestino permanece recto en esta posición y nos es más fácil, rápido y natural evacuar así.
Beneficios de cagar en cuclillas

Como decía antes, gracias a la relajación del músculo puborrectal, la posición de cuclillas hace que la evacuación sea más natural, rápida y completa. Esto, por si no fuese suficiente buena noticia por sí solo, ayuda, además, a evitar el estancamiento fecal (que la caca se quede atascada en la curva provocada por puborrectal al estar sentados o de pie). El estancamiento fecal se puede traducir en apendicitis, enfermedades inflamatorias y cáncer de colón.
Por otro lado, esta posición protege los nervios que controlan la próstata, la vejiga y el útero de estirarse y dañarse.

Más cosas beneficiosas: hablemos de la válvula ileocecal, situada entre el colón y el intestino delgado. Esta válvula, cuando defecamos sentados, no queda completamente sellada y da la posibilidad de que algunas fugas durante la evacuación contaminen el intestino delgado. Esto no sucede en la posición de cuclillas, porque esta válvula queda completamente cerrada.
Si la posición que adoptamos es completamente en cuclillas (y no el truco del taburete), el colón de apoya en los muslos y evita el esfuerzo. Esto es positivo por diversas razones: en primer lugar, hace de la evacuación algo más sencillo y cómodo, y en segundo lugar, evita los problemas que puede causar un esfuerzo crónico en el inodoro (hérnicas y divertículos entre otros).
Las hemorroides, los trastornos intestinales como la diverticulitis o el estreñimiento solo existen en países donde se evacua sentado en un inodoro.
Giulia Enders.
Si queréis ampliar información, con sólo poner defecar en cuclillas en Google, os saldrán decenas de páginas de interés (algunas incluso de confianza). De todas formas, yo os recomendaría dos libros, que son de donde he sacado yo la mayor parte de la información:
The bathroom, Alexander Kira.
La digestión es la cuestión, Giulia Enders.
Y poco más, por hoy. Espero que fueseis bien de tiempo, y que leer este artículo no os haya hecho ir de culo... Y ya otro día, si eso, hablaremos de demás problemitas de posturas en el baño...




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